EXTRACTOS.

¿Curioso? Lee extractos de las novelas de la saga y convéncete.

PERSONAJES

Fichas y biografías de los personajes de esta emocionante saga espacial.

RAZAS

Conoce a las diferentes especies alienígenas que aparecen en esta obra de ciencia ficción.

RESEÑAS.

Reseñas sobre las diferentes novelas de esta saga literaria.

PERFILES.

Perfiles personales de los personajes clave de la saga.

Mostrando entradas con la etiqueta Independencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Independencia. Mostrar todas las entradas

15 de Setiembre, Día de la Independencia

Cuando se habla del proceso de emancipación de un país, muchas veces entramos a un área gris de la historia. Debido a que es el punto de arranque de uno o más estados, este evento es tratado con todo el respeto que se merece por las autoridades de la nueva nación. Esto no es extraño en Europa ni en Asia, donde imperios coloniales han dado lugar a naciones poderosas (Turquía) o al resurgimiento de estados oprimidos (Polonia). Pero en América, el evento de independencia de nuestras naciones conlleva una gran diferencia con respecto al continente. Nuestra historia está entrelazada al Continente Europeo, por lo que los pocos años desde la emancipación son los únicos que podemos considerar propios de nuestra historia.

La debilidad del Reino de España, que había sufrido una brutal ocupación durante la Guerra de la Península, así como la división entre conservadores y liberales; dio valor a los diferentes grupos políticos secesionistas de América, que en cosa de unos pocos años comenzaron a proclamar su independencia. Argentina, Chile, Venezuela, Colombia y México iniciaron durante los siguientes diez años sus procesos de independencia; que conllevaron una lucha ardua, sangrienta y brutal; que a la postre destruiría el Imperio Español y pasaría a sus antiguas colonias al eje de influencia del Imperio Británico hasta finales del siglo XIX (más que todo por las deudas de la misma Guerra de Independencia).

En 1821, con el Plan de Iguala, Agustín de Iturbide proclamó oficialmente la Independencia de la Nueva España, lo que se transformaría en los Estados Unidos Mexicanos durante el siguiente siglo. Cuando la noticia llegó a Guatemala, tanto independentistas como conservadores sabían que los dados habían sido lanzados. Frente a un imponente Ejército Trigarante, la dividida Capitanía General de Guatemala quedaría sola, desprotegida y a la merced de un poderoso ejército sin esperanza de refuerzos de la madre patria.


Los acontecimientos lógicos se precipitaron con suma rapidez. Bajo la presión de los elementos liberales, el 9 de marzo de este año ocupa la capitanía general Gabino Gainza, un hombre anciano e indeciso, influenciable ante los acontecimientos que se presentaban. La agitación social que se produjo después de esto provocó que el capitán llamara a una reunión de notables para discutir sobre los pormenores de la independencia de toda la capitanía. El elocuente discurso de José Cecilio del Valle, quien redactaría el documento de independencia, conmovió y convenció a los indecisos sobre la necesidad de la independencia, pero que esta debía ser oída por todas las provincias para saber su criterio. Pero la presión popular (no se puede desestimar el poder de las masas) permitió que esta fuese proclamada el 15 de setiembre de 1821.
1. º Que siendo la independencia del gobierno español la voluntad general del pueblo de Guatemala, i sin perjuicio de lo que determine sobre ella el Congreso que debe formarse, el señor jefe político la mande publicar, para prevenir las consecuencias que serían temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo.
Art. 1 del Acta de Independencia.
Durante los años posteriores a la independencia, esta clausula provocaría grandes diferencias entre los países centroamericanos con respecto a su celebración. Porque debido a la presión popular en Guatemala, el señor del Valle especifico que  solo este pueblo era quien expresaba dicha voluntad. De esta forma, cuando el documento llegó a Costa Rica, era finales de octubre de 1821, y fue ratificado el 29 de octubre. Pero es innegable que sin el esfuerzo inicial de nuestros hermanos guatemaltecos, hubiese sido difícil dar el paso siguiente.


Para la dicha de toda Centroamérica (incluyendo Panamá y Belice que lo lograron posteriormente), la independencia se consiguió de forma pacífica. España no luchó por esta parte de su imperio tal como lo hizo por el sur y el norte. Pero todo el istmo pagó con sangre esta victoria pacífica. La Invasión del Imperio Mexicano, que perdió Chiapas para siempre de la memoria de Centroamérica y sumió al Salvador en una guerra triste y desagradable; es un episodio que nadie recuerda de nuestra independencia. Pero para Costa Rica, el evento fue decisivo por otra razón. En la Primera Guerra Civil del país, San Jose gano su derecho a ser la capital del país merced a su victoria en la Batalla en el Alto de Ochomogo en 1823. Aunque pasarían 12 años para confirmar su posición, este evento en la historia brindó al país una enorme estabilidad (a diferencia de la disputa de medio siglo entre León y Granada en Nicaragua), que le permitió formar el carácter de la nación, y su eterna orientación a la solución pacífica de los problemas.

En La Guerra del Borde Interno, muchas de las naciones que conforman la Alianza Unida de Planetas obtuvieron la independencia de la misma forma, regalada por los grandes poderes bajo la amenaza velada de terceros. Al igual que con Centroamérica, estas naciones no tuvieron que luchar por su derecho a convertirse en estados independientes sino hasta casi un siglo después. Porque aunque no hayamos pagado con sangre nuestro derecho a ser independientes, debemos estar dispuestos a luchar por nuestros derechos. Eso es algo que la sociedad ha olvidado, mientras observamos con indiferencia como se debilita nuestra democracia y quedamos en manos de quienes si tienen interés en nuestro estado. El precio de la libertad es la eterna vigilancia, y eso es algo que jamás debemos olvidar.


Extracto: La Independencia del Reino Irezumi

Existen eventos más grandes que la vida misma, que definen la forma de ser de las naciones. Aunque pasan desapercibidos durante su tiempo, al volver sobre ellos son recordados con orgullo por las personas que viven en las naciones. En este caso, pongo a disposición el extracto de la declaración de independencia del Reino Irezumi, a disposición en la obra La Batalla del Nodo 350 a la venta en Kindle. Espero lo disfruten, feliz lectura!

La semana correspondiente al 3.15.715 fue marcada por muchos de los representantes en sus diferentes agendas. Para los humanos, dentro de la enorme Cámara de Consejo la Alianza, la agenda se respetó debido a que era el 715 desde el establecimiento de su sociedad sobre las colonias abandonadas y mundos terraformados por los Homo superioris en el sector 446. La sesión de la mañana comenzó con una revisión de varios proyectos comerciales, pero los miembros de las veinticinco sociedades integrantes no ponían atención a esos detalles ínfimos. Después de todo, no era común recibir a un gobernante para que hablara en el recinto de la Alianza Unida de Planetas, menos si esta era la reina de las irezumis.
Todos conocían de antemano la importancia de esta presentación. Esta raza de pleno se opuso a las medidas extraordinarias solicitadas por el nuevo líder de la cámara, el secretarioSssnghar de Pirse. Estas medidas no ocultaban el deseo inherente de los pirse de dominar el sector, secundados por los poderes grandes, tales como los orelianos y los forarms. Muchas cosas tendrían que sacrificarse al aceptar el documento, pero las opciones eran desalentadoras, porque quien se declarase en contra de las medidas sería un renegado, se perseguiría con toda la fuerza de la organización y su territorio, muy probablemente, se distribuiría entre los últimos representantes. Con el apoyo de semejante palanca, parecía suicida intentar oponerse a las medidas.
Existía un gobierno, un órgano, un estado al que los grandes, los interesados en el proyecto, tenían miedo. Las irezumis, antiguas esclavas de los orelianos, liberadas dentro del seno de la federación para servir como soldados fieles de la entidad eran a quien todos más temían. Con menos de cien años de libertad e independencia, las guerreras de dicha raza habían mostrado, a través de numerosos hechos de armas, eran una fuerza impresionante, de tomar en cuenta. Para nadie era un secreto su reacción negativa ante el paquete de medidas, por oponerse a votar y retirarse como raza de la sesión del consejo durante la cual se aprobaron.
Sin embargo, la lógica resultaba abrumadora para este caso. Aunque sus fuerzas armadas eran temibles, las irezumisposeían una tasa de población mucho menor a los últimos representantes de la Alianza. Con un registro de cinco mil millones de habitantes de manera oficial, no existía forma de que ellas pudiesen aguantar por mucho el ataque de los grandes poderes de la Alianza si se negaban. La circunstancia innegablemente se encontraba en su contra, y como pueblo pragmático, ellas debían tomar la dolorosa decisión de volver a doblar su cabeza y retornar al yugo de los opresores si desean sobrevivir.
Las irezumis habían mandado señales ambiguas acerca de su escogencia durante el mes desde la aprobación de las medidas. Por un lado, la Flota Irezumi y las demás tropas pertenecientes a dicha raza habían pasado a un estado de alerta general. La anulación de los permisos, la reestructuración del comando, las guardias estrictas y la puesta en alerta de su completa rama militar en el sector indicaban que algo se estaba gestando entre sus filas. Aunque imitaba otros poderes habían hecho antes de aceptarlas, era un procedimiento muy agresivo de su parte.
Por otro lado, ellas habían mostrado franqueza y amabilidad en las conversaciones para que aceptaran las medidas. Aunque no se caracterizaban por amar la paz, ellas usaron los canales orelianos para definir los parámetros bajo los cuales aceptarían las imposiciones de la Alianza. Durante las siguientes semanas, comunicados iban y venían, a fin de evitar un escalamiento de las acciones, así como conseguir que un grupo de poder militar impresionante aplicara las directrices.
Ese día los representantes no conocían el trasfondo o el estado de las negociaciones. Era evidente que quienes pertenecían al área de influencia de Orelia poseían información sobre el avance de la negociación, pues mostraban más nervios que sus contrapartes. Sin embargo, tal como toda la asamblea en pleno, esperaron con paciencia a que fuera la hora de la presentación de la gobernante, la líder de las irezumis.
Tal como habían sido entrenadas, las irezumis se presentaron puntualmente. Seguida por su séquito, la reina saludó con reverencia a toda la congregación desde su puerta de ingreso. Ellos observaron cómo avanzaba en silencio hacia el micrófono de foro presente para los invitados a la sala. Vestida con la regalía que su trono le proveía, con un traje de alambre color lavanda con marcas verdes, la pequeña mujer tardó un momento en ajustar el aparato de comunicación a su estatura. Luego de observar el salón, hizo una leve reverencia ante el público y comenzó:
“Concejales, miembros integrantes de la alianza, público general… en nombre del pueblo irezumi, agradezco mucho el tiempo que se han dignado a prestarme para hablar en este foro sobre el problema que nos concierne”.
“Todos saben quienes somos. Por años, nuestro servicio ha sido como leales soldados, sea para nuestros antiguos maestros orelianos, sea para la Alianza. Por años, millones de congéneres  han brindado su vida, su sangre y su lucha, para conservar el equilibrio dentro de este sector en el que todos vivimos. Mis antepasadas participaron en cientos de guerras, yo he presenciado la muerte de millones de hermanas, que lucharon con orgullo para proteger la honra, el honor y la gloria de nuestro pueblo, así como servir a quienes han confiado en nuestro servicio”.
“¿Por qué, preguntó, habríamos de ser consideradas enemigas? ¿Por qué habríamos de ser tratadas como simples trapos sucios, peones de la política que tanto odiamos y detestamos? ¿Bajo qué concepto, nosotras como pueblo, permitiríamos conscientemente que se nos arrebaten derechos, fruto de la sangre de nuestras hermanas?”
“El documento presentado por el supremo comisionado Sssnghar pretende, entre otras cosas, robarnos nuestra identidad, desvalijar nuestra flota, la cual ha defendido con honor a toda la Alianza en el pasado, someternos a la abyecta indiferencia del tiempo. A pesar de los esfuerzos nobles de nuestros maestros orelianos, todavía existen puntos que no podemos tolerar, mucho menos aceptar, que se nos sean impuestos, sin importar las circunstancias a favor o en contra que los provocan”.


“Lamentablemente… dado que este documento sucio ha nacido en el seno de este organismo… las irezumis ya no sentimos que seamos reconocidas o representadas por medio de este foro para el intercambio de las naciones. De esta forma, conforme a los estatutos presentes de la Carta de la Alianza, hago valer el derecho de nuestra nación. A partir de este momento renunciamos de forma permanente e irrevocable a nuestra representación en el foro. Sea que lo deseen o no, estamos por nuestra cuenta”.
“A todas las irezumis que escuchan mi voz, esta es mi orden final como miembro de la Alianza Unida de Planetas, vuelvan a casa. Para los representantes en esta sala, no tomaremos medidas en su contra. Pero, si por alguna razón, presionan nuestros intereses, invaden nuestro territorio o pretenden ponernos en peligro, cualquiera de estas provocaciones, será considerada un acto de guerra en nuestra contra; que se responderá de forma tácita e inmediata”.
“¡Qué pasen una buena tarde!”
El consejo en pleno enmudeció al escuchar las palabras rápidas y punzantes de la misma reina de las irezumis. Luego de hacer una elegante reverencia, ella se unió a su séquito y se retiró. Al mismo tiempo, sus representantes en el foro se levantaron en pleno, avanzando hacia la salida. Confundidos por la reacción, el ambiente de la sala se llenó de aplausos y silbidos, elogiaron o criticaron la acción que había, oficialmente terminado con la integridad y estabilidad de la Alianza para siempre.