El origen de la Segunda Guerra Mundial

En la tradición de muchos autores, uso referencias de nuestra realidad y de nuestro pasado en lugar de desprenderme de ella para criticarla con un sentido moralista de superioridad que no poseo. Por esta razón reconozco que la sesión del cónclave donde la reina Sohoirna proclamó la independencia del Reino Irezumi de la Alianza Unida de Planetas no es original. Se basa en los eventos ocurridos en la Liga de Naciones, el 24 de febrero de 1933.



El Imperio de Japón (la base del Reino Irezumi), uno de los miembros fundadores de la Liga como nación victoriosa de la Gran Guerra, buscaba su lugar en el mundo. Como Inglaterra y Francia el siglo anterior, buscaba ese lugar sometiendo a pueblos menos poderosos que el suyo. Su siguiente víctima fue China, sumergida en una sangrienta guerra civil que duró cuatro décadas.

Ellos vieron su oportunidad en el El Incidente de Mukden, un controversial hecho de armas que resultó en la invasión japonesa de Manchuria (1931) y en la conformación del Reino de Manchuko, un régimen títere a los servicios del Imperio, que inclusive reconoció la República del Salvador en su momento. Los chinos, como integrantes de la Liga de Naciones, reclamaron por dicha violación de su soberanía, lo que inició una serie de largas discusiones que terminó con los japoneses abandonando la Liga en 1933.

Muchos historiadores consideran este evento como el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Cuando la Liga de Naciones no pudo evitar la agresión japonesa sobre China; los futuros miembros del Eje, el Reino de Italia y el Gran Reich Alemán (El Tercer Reich o la Alemania Nazi) siguieron su ejemplo, bajo la premisa de que sus enemigos no harían nada para detenerlos. La re ocupación de la margen izquierda del Rhine, la Invasión de Etiopía, La Guerra Civil Española, la Anexión de Austria, el asunto de los Sudetes y la posterior anexión de Checoslovaquía se produjeron por la falta de decisión de la Liga contra los trasgresores. La invasión de Polonia de 1939 fue el punto de no retorno para Inglaterra y Francia, lo que sumergió al mundo en seis años de guerra, que destruyó a todos estos imperios, sustituidos por Estados Unidos y la Unión Soviética al final de esta.


Al igual que con los japoneses, los motivos de la Reina para abandonar la Alianza no son los que externo en su discurso. A diferencia de ellos, su justificación no es emular la agresión de los demás poderes y querer su parte en la acción, sino la de llevar la vida de su reino tal como lo han hecho desde tiempos inmemoriales.

Con bastante historia que contar en la La Guerra del Borde Interno, espero poder relatar más sobre el uso de estas referencias, y que sea del gusto de los lectores.
       S0met
   
PS. Muchas gracias a John D. Clare por su trabajo de recopilación de documentos historicos que hizo posible la construcción del discurso.


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ESCRITO POR Carlos Molina

Vivo con la inquietud de darle sustento y contenido a los mundos que hay en mi cabeza y plasmar la vida de tantos personajes que habitan en mi imaginación. De ahi que, esta urgencia creadora se confabuló con mi pasión por la Ciencia Ficción para esclavizarme felizmente hasta completar mi primera saga literaria, "La Guerra del Borde Interno".

2 comentarios:

  1. Interesante la forma que adapta diferentes hechos de la historia a un ambiente de ciencia ficción espacial, y muy bueno el aclararlo, en lugar de dárselas de "iluminado" como hacen algunos escritores.

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  2. Siempre he creído que el hombre repite los errores. Lamentablemente el Incidente de Manchuria fue un claro ejemplo de que la Liga de Naciones no podía o no quería hacer nada para evitar la agresión en el futuro. El tema es controversial, una herida abierta en nuestros tiempos.

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